Son increíbles las cosas que va haciendo la vida con nosotros mismos, el tiempo también y todo eso sumado a nuestra fuerza de voluntad por generar algunos lindos cambios. No tengo mucho para decir en este momento, en este frío domingo por la mañana, no hay tantas palabras mas que se puedan escapar o que deba dejar ir, tan solo esta la sensación esa dentro mio, tan única y tan imposible de expresar o compartir y que quizás no sea el único que la este sintiendo, pero que estoy seguro no podre saber ni enterarme nunca.
Vamos haciendo camino y construyendo, nos vamos haciendo a nosotros mismos y hoy, a esta altura del año, de la vida, de nuestra vida, ya tenemos mucho formado y ya no somos mas unos niños con esas actitudes inmaduras, hoy por hoy la vida nos obliga a ser diferentes, a todos. Suena esta alegre melodía con un tinte triste y una mezcla entre un adiós, un final feliz, un final, una etapa de superación y un poco mucho de extrañar y melancolía, pero tan solo recordar con alegría y con una sonrisa porque todo lo que dice es tan cierto y no tiene nada de malo hablar de amor un poco una vez mas no? Me siento diferente, raro, en paz y otra vez diferente, debe ser una buena señal para mi mismo...
Entre tus nubes y mis contraluces fuiste cubriendo el cielo con las cruces que terminaron por tapar el Sol. Tu voz sonaba tan arrepentida arrodillado como un niño en la orilla Desenterrando un poco de tu amor. Y ahora que te digo "adiós" y se abren mis alas me pides perdón.
Te quise como a nada más, como al respirar. Te quise como el fuego al viento en una noche de San Juan. Y ahora que me voy me das la luna sobre el mar. Ahora que no hay más destino que el camino en soledad. Ya queda poco por decir y poco para recordar Que llora el río cuando pasa porque nunca volverás.
Las lagrimas que saben más amargas Son las que llevan dentro las palabras que se quedaron en tu corazón. La noche siempre trae algún consejo pero el silencio aviva los remordimientos. Yo fui en tu vida un baile sin canción. Y ahora que te digo "adiós" y se abren mis alas me pides perdón.
Te quise como a nada más, como al respirar. Te quise como el fuego al viento en una noche de San Juan. Y ahora que me voy me das la luna sobre el mar. Ahora que no hay más destino que el camino en soledad.
Ya queda poco por decir y poco para recordar Que llora el río cuando pasa porque nunca volverás. Te quise como a nada más, como al respirar. Te quise como el fuego al viento en una noche de San Juan. Y ahora que me voy me das la luna sobre el mar. Ahora que no hay más destino que el camino en soledad. Ya queda poco por decir y poco para recordar Que llora el río cuando pasa porque nunca volverás.
El primer día de mi vida sin ti Cosí tu sombra al viento que se marcha.
Guardé un suspiro de después de partir Dejé una carta para mis fantasmas. El primer día de mi vida sin ti Cubrí recuerdos con sabanas blancas. Sople en tu cara todo lo que sufrí Llego la música hasta mi ventana
A veces cerca, a veces lejos, a veces bien, a veces mal, por momentos se puede y por momentos se pierde, de a ratos fuerte y de a ratos débil, con ganas de encontrarte y abrazarte, con tu imagen presente y fuerte, con un sueño latente y con ganas de seguir hasta el final, sin descansar, sin parar, sin bajar los brazos. Yo no puedo creer lo que el tiempo hace, yo no puedo entender como me sigo levantando y sigo intentado hacer de cada día, uno diferente, llenándolo de energías y agradeciéndote por haberme enseñado a ser quien soy. Estas acá, estas allá, te veo y no te veo, te extraño y necesito, siento el perfume que lleva una brisa que pasa por mi habitación, siento la contension cuando mi mundo se cae a pedazos, cuando pierdo el eje, tu susurro de "hay que remarla, desde abajo y nunca perder la convicción", tu aliento tan vivo y tan alto y tus ganas de soñar y creer, que son las mismas ganas que mantengo vivas en mi. Hay una gran parte de vos que dejaste por acá dando vueltas para que siempre podamos verte... Uno no entiende de despedidas, no sabe cuando se va a tener que despedir o no quiere despedirse, no se prepara para decir adiós y es solo la fuerza con la que la vida te empuja a seguir y el paso maldito del tiempo los que enseñan a entender y seguir como sea hacia lo que aun queda... No entiendo cuando fue que pasaron estos 2 años y 10 meses, pero pasaron y aquí estamos, distintos que ayer, mas fuertes, mas débiles, mas armados... te extraño papa y te voy a seguir extrañando y es algo que el tiempo no sabrá curar. YaM!
Y aunque uno no lo quiera ver, se niegue a los cambios, no los pueda aceptar o le cueste, todo cambia y nada ni nadie lo puede frenar. Todos empezamos bastantes solos, nos vamos relacionando y conociendo con mas y mas personas, vamos generando lazos y afectos, cariño, relaciones personales, laborales, amistosas, relaciones en fin. A lo largo de todo ese camino inmenso con fecha de inicio pero sin fecha final, todos y todo va cambiando. Y que raro es el sabor de saber que ayer todo era de una forma y hoy ya todo sera de otra manera. En todos esos vínculos es imposible no intercambiar sentimiento, afecto y cosas mas fuertes con las personas, es por eso que todo cambio conlleva un dejar de lado algo y ese dejar de lado se convierte en un pequeño vacío que ya se puede sentir que se empieza a gestar. Llamenlo gran cambio o pequeña modificación, llamenlo separación o distanciamiento temporal o como quieran que sea, todo cambio implica un gran movimiento de energía y desgaste, un nuevo adaptarse a algo y otra vez implica un nuevo desgaste mental para entender que lo que fue tan lindo (o no) durante un tiempo hoy ya sera diferente.
Crecer es cambiar, pero a su vez cambiar significa que estamos creciendo. Es emocionante ver como a tu alrededor todo evoluciona, avanza y pasa y crece, algunos vamos un poco mas lento que otros, algunos quizás nacieron con una mayor seguridad para volar por la vida y como si casi ni les costara lo hacen, asi como a otros nos cuesta un poco mas caminar, pero tan solo lleva algo mas de tiempo. Al mismo tiempo resulta extraño ver como todo pasa y sufre modificaciones, es que uno se achancha y se pone cómodo ya, quizás cómodo sea una palabra de mala connotación pero es que se tiene un mal concepto de esa palabra porque estar cómodo no es algo malo, sino que estar cómodo en algo es haber encontrado un punto justo entre el disfrute, el esfuerzo y el reconocimiento, cuando uno esta cómodo con algo o en algo entonces aumenta el nivel de energía positiva y eso hace que generemos mas cambios para bien, por nosotros mismos y por los que queremos. Los lapsos de tiempo suelen ser extraños, hay cambios que se gestan en largos años, otros en pequeñas horas, hay grandes cambios que no se logran ni en toda una vida ni en miles de lagrimas derramadas, pero hay otros que se logran tan solo tocando el corazón, todo cambio tiene que ser algo positivo, por mas que no se pueda ver en el momento o lo neguemos, todo eso que esta cambiando todo el tiempo nos va a llevar a todos los involucrados a algún nuevo y mejor lugar, para quien sabe que cosa del destino que nos tenga preparado o esperando por alguna sorpresa para nosotros.
Y obvio que vamos a llorar, no somos de piedra tampoco, y obvio que vamos a extrañar, es que hemos compartido tanto tiempo todos juntos que un cambio implica que eso ya no sea lo mismo, es tan solo cuestión de saber ver cosas desde otros ángulos y puntos de vista, encararlo por otro lado, ya sea un crecimiento personal, grupal o de un ser cercano a nosotros, y estar simplemente contentos porque ese cambio se produce. No es bueno trabarse, no es bueno tampoco que te traben, no es bueno que se te critique por algo sin que siquiera se sepa que sos, que guardas en vos o sin darte la oportunidad de demostrar todo el potencial que podes llegar a tener, no es bueno negarle el cambio a nadie porque en la vida todos necesitamos cambios. Y estoy orgulloso por todo lo que he visto cambiar en el tiempo que recuerdo, me llena de placer y melancolía por cosas que se han modificado y yo se que hoy ya son imposibles de acomodar de otra manera, porque justamente han cambiado. Algunos cambios me han sorprendido mucho, otros me han movido un poco la estructura, dejado como en un estado medio de desorientación o como tratando de reacomodarme en el camino, es que solo hay que tratar de entender esos cambios, incorporarlos y llevarlos adelante con la capacidad que todos tenemos.
El tiempo es corto, el momento es hoy, es ahora porque ayer ya es demasiado tarde, las oportunidades afloran y están allí siempre presentes, esta en uno mismo mirarlas, aprovecharlas y llenarse de esa energía necesaria para romper con la estructura, la rutina y producir el cambio que queremos ver y es que porque hoy no sea como nosotros queremos que sea no implica que no pueda llegar a ser. Todo cambio es aprender, aprender nosotros y aprender del otro, en todo lo que vivimos vamos aprendiendo, en todo lo que hacemos también estamos enseñando y es un orgullo para nosotros que el día de mañana al mirar atrás (o mientras vamos avanzando por el camino) podamos ver todos los cambios que hicimos y todo lo que generamos, y ver que allí en nuestro pasar esta todo intacto, como nosotros lo fuimos haciendo. El lugar que ocupamos es hoy aquí y es por algo, tiene una finalidad y cuando se llega a ese tope es momento de moverse, de cambiar y de seguir encontrando siempre nuevas metas por alcanzar, sin olvidarnos las bases, de donde venimos ni quienes somos. No nos autoboicotiemos en nuestras capacidades, no permitamos que nos hagan creer cosas que sabemos no son, no dejemos que se rompan nuestros valores y principios ya que seria como permitir que vengan a dar ordenes a tu casa, a tu espacio, a lo tuyo. Seamos siempre fieles a lo que creemos y seguimos, a nuestras convicciones y aceptemos el cambio, ya que muchas veces ese cambio se produce por efecto de algo que nosotros no podemos controlar. Cambiar también es modificar algo y que algo se modifique no quiere decir que desaparezca, deje de existir o que ya no podamos seguir viviendo o repitiendo viejas situaciones, como recordando viejos momentos, muy por el contrario podemos encontrar nuevos lazos, nuevos grupos y fortalecer los verdaderos y viejos conocidos que han sido parte de esos cambios.
No me tengo que sentir mal por no poder formar parte de todos los cambios todo el tiempo, porque cambiar es algo mas individual y que se vive por momentos, a cada cual le llega entonces el momento indicado, y no tengo que frustrarme ni bajar los brazos porque mis momentos van siendo diferentes, por el contrario tengo que seguir buscando mi momento que puede estar aun muy cerca. He visto tantas cosas pasar, he visto tantas cosas modificarse y tantas cosas caer, también he visto recuperaciones y como uno se volvía a poner de pie, he admirado y apreciado con orgullo, he sabido reconocer y dar pasos al costado, he entendido muchísimo a lo largo de mi vida, he aceptado cambios voluntarios e involuntarios, los he ido tratando de incorporar al rutinario de vivir y siempre trato de entender que esto va a ser así para toda la vida, toda la vida esta cambiando constantemente porque vivir también es cambiar en cada día de vida.
Entonces entre tantas cosas que no entendemos, entre tanto que cambia todo en la vida y entre el acelere de lo que nos pasa, entre sentir que estamos gritando sin sentido porque nadie nunca nos escucha, entre intentar hacer entender quienes somos y porque somos así o actuamos así, entre todo esto y tantas cosas mas, es que esta permitido quebrarse un poco, no es una debilidad muy por el contrario es una virtud ya que es el principal indicio de honestidad, sinceridad y sencillez. Todos somos personas, no esponjas, entre tanto cambiar que generemos o nos impongan no se puede estar absorbiendo y aguantando, si bien inflemos el pecho y respiremos profundo y lo aceptemos, lo celebremos y disfrutemos, un cambio en algún momento implica un dejar algo de lado, algo detrás y estar de cara listo para algo que vendrá......
Después de todo los cambios son buenos, eso dicen, tan solo hay que darse tiempo para entenderlos y aprender a disfrutarlos... tiempo.
YaM!
No llores por eso que se fue, que no esta, mejor sonreír por aquello que vendrá...